Acercar al niño a la literatura desde muy temprana edad garantizará sin duda que quieran acercarse a la lectura para conocer todos los cuentos o historias que se narran en los libros y a los cuales pueden regresar cuantas veces quieran.
Como maestras comprometidas a formar lectores y siendo ello una responsabilidad inicial debemos acercarlos de una manera agradable, siendo mediadores en este aprendizaje, escuchando sus conocimientos sobre el tema, conocimientos anteriores y mediando en la construcción de significados.
Abordamos el tema literatura como objeto de estudio en esta secuencia didáctica reconociendo su autonomía, y su invaluable legado cultural. Nuestro tema son las leyendas de la región andina de Colombia, desde donde se iniciará un recorrido por los relatos que se tejen en torno a dar respuesta a situaciones desconocidas
Inicialmente, se trabajará desde la oralidad, escuchando las leyendas, compartiendo la lectura, dibujando, modelando, y exponiendo sus características para garantizar así un conocimiento de este tipo de literatura, teniendo en cuenta al alumno como sujeto que experimenta y construye significados en la interacción entre lectores y textos. Como lo expresa Laura Devatach “En ese juego entre lo dicho y la escucha sobre lo dicho es donde se construye una nueva didáctica de la lectura de literatura en el aula”.
Concebimos la literatura como un conocimiento dinámico, donde median diferentes opiniones, contextos. Es difícil decir exactamente lo que es literatura, pero, para nosotros lo que es definitivamente literatura es el encuentro del lector con ese escritor que dice cosas que nos hacen pensar, soñar que nos invitan a detenernos en el tiempo y que nos involucra en su historia, cuento, leyenda, verso, y que es mágico porque nos atrapa y finalmente eso es lo que queremos hacer con lo literario, crear esa magia que todos sentimos en una primera aproximación con ella, sin ligarla a exámenes, a reflexiones interminables sobre los valores o como ejemplo para ilustrar conocimientos ajenos a ella.
La secuencia didáctica como estrategia que posibilita el trabajo
Las secuencias didácticas, como su nombre lo dice, son unidades de trabajo que se ocupan de procesos y saberes puntuales, en donde el saber y el saber hacer se conjugan para que ese proceso de enseñanza y aprendizaje se den de forma satisfactoria, obviamente dentro de un contexto y una situación discursiva específica. La organización de acciones de una secuencia didáctica, entonces, están orientadas al aprendizaje, a las características de la interacción, los discursos y mediaciones, permitiendo identificar sus propósitos, sus condiciones de inicio, desarrollo, cierre y evaluación de los procesos y los resultados.
Las secuencias didácticas (SD) quedan configuradas por el orden en que se presentan las actividades a través de las cuales se lleva a cabo el proceso de enseñanza- aprendizaje. El énfasis entonces está en la sucesión de las actividades, y no en las actividades en sí, criterio que se justifica por la resignificación que adquiere el encadenamiento de las mismas.
La SD implicará entonces una sucesión premeditada (planificada) de actividades (es decir un orden), las que serán desarrolladas en un determinado período de tiempo (con un ritmo). El orden y el ritmo constituyen los parámetros de las SD; además algunas actividades pueden ser propuestas por fuera de la misma (realizadas en un contexto espacio- temporal distinto al aula).
La secuencia didáctica se orienta al desarrollo de la unidad didáctica, que es la mínima unidad o unidad irreductible que contiene las funciones o elementos básicos del proceso de enseñanza- aprendizaje: planificación, desarrollo y control.
Algunos autores establecen una sinonimia entre secuencia didáctica y unidad didáctica –enfoque que no carece totalmente de sentido-; a nuestro criterio el concepto de secuencia didáctica se aplica a las actividades enfocadas al desarrollo de la unidad didáctica, lo que le da una connotación más funcional a la primera, y más estructural a la segunda.
Las secuencias didácticas (SD) constituyen el corazón de la didáctica, el aquí y el ahora, el momento de la verdad en que se pone en juego el éxito o el fracaso del proceso de enseñanza- aprendizaje. La SD implica la planificación de corto plazo, que durante su ejecución confluye con la de largo plazo. Quedarán así explicitados algunos elementos tales como las técnicas y los recursos didácticos y permanecerán implícitos otros más generales (estrategias y concepciones filosóficas y psicológicas).
De acuerdo con Zabala Vidiella, las actividades de las SD deberían tener en cuenta los siguientes aspectos esenciales o propósitos generales:
Como maestras comprometidas a formar lectores y siendo ello una responsabilidad inicial debemos acercarlos de una manera agradable, siendo mediadores en este aprendizaje, escuchando sus conocimientos sobre el tema, conocimientos anteriores y mediando en la construcción de significados.
Abordamos el tema literatura como objeto de estudio en esta secuencia didáctica reconociendo su autonomía, y su invaluable legado cultural. Nuestro tema son las leyendas de la región andina de Colombia, desde donde se iniciará un recorrido por los relatos que se tejen en torno a dar respuesta a situaciones desconocidas
Inicialmente, se trabajará desde la oralidad, escuchando las leyendas, compartiendo la lectura, dibujando, modelando, y exponiendo sus características para garantizar así un conocimiento de este tipo de literatura, teniendo en cuenta al alumno como sujeto que experimenta y construye significados en la interacción entre lectores y textos. Como lo expresa Laura Devatach “En ese juego entre lo dicho y la escucha sobre lo dicho es donde se construye una nueva didáctica de la lectura de literatura en el aula”.
Concebimos la literatura como un conocimiento dinámico, donde median diferentes opiniones, contextos. Es difícil decir exactamente lo que es literatura, pero, para nosotros lo que es definitivamente literatura es el encuentro del lector con ese escritor que dice cosas que nos hacen pensar, soñar que nos invitan a detenernos en el tiempo y que nos involucra en su historia, cuento, leyenda, verso, y que es mágico porque nos atrapa y finalmente eso es lo que queremos hacer con lo literario, crear esa magia que todos sentimos en una primera aproximación con ella, sin ligarla a exámenes, a reflexiones interminables sobre los valores o como ejemplo para ilustrar conocimientos ajenos a ella.
La secuencia didáctica como estrategia que posibilita el trabajo
Las secuencias didácticas, como su nombre lo dice, son unidades de trabajo que se ocupan de procesos y saberes puntuales, en donde el saber y el saber hacer se conjugan para que ese proceso de enseñanza y aprendizaje se den de forma satisfactoria, obviamente dentro de un contexto y una situación discursiva específica. La organización de acciones de una secuencia didáctica, entonces, están orientadas al aprendizaje, a las características de la interacción, los discursos y mediaciones, permitiendo identificar sus propósitos, sus condiciones de inicio, desarrollo, cierre y evaluación de los procesos y los resultados.
Las secuencias didácticas (SD) quedan configuradas por el orden en que se presentan las actividades a través de las cuales se lleva a cabo el proceso de enseñanza- aprendizaje. El énfasis entonces está en la sucesión de las actividades, y no en las actividades en sí, criterio que se justifica por la resignificación que adquiere el encadenamiento de las mismas.
La SD implicará entonces una sucesión premeditada (planificada) de actividades (es decir un orden), las que serán desarrolladas en un determinado período de tiempo (con un ritmo). El orden y el ritmo constituyen los parámetros de las SD; además algunas actividades pueden ser propuestas por fuera de la misma (realizadas en un contexto espacio- temporal distinto al aula).
La secuencia didáctica se orienta al desarrollo de la unidad didáctica, que es la mínima unidad o unidad irreductible que contiene las funciones o elementos básicos del proceso de enseñanza- aprendizaje: planificación, desarrollo y control.
Algunos autores establecen una sinonimia entre secuencia didáctica y unidad didáctica –enfoque que no carece totalmente de sentido-; a nuestro criterio el concepto de secuencia didáctica se aplica a las actividades enfocadas al desarrollo de la unidad didáctica, lo que le da una connotación más funcional a la primera, y más estructural a la segunda.
Las secuencias didácticas (SD) constituyen el corazón de la didáctica, el aquí y el ahora, el momento de la verdad en que se pone en juego el éxito o el fracaso del proceso de enseñanza- aprendizaje. La SD implica la planificación de corto plazo, que durante su ejecución confluye con la de largo plazo. Quedarán así explicitados algunos elementos tales como las técnicas y los recursos didácticos y permanecerán implícitos otros más generales (estrategias y concepciones filosóficas y psicológicas).
De acuerdo con Zabala Vidiella, las actividades de las SD deberían tener en cuenta los siguientes aspectos esenciales o propósitos generales:
- Indagar acerca del conocimiento previo de los alumnos y comprobar que su nivel sea adecuado al desarrollo de los nuevos conocimientos.
- Asegurarse que los contenidos sean significativos y funcionales y que representen un reto o desafío aceptable.
- Que promuevan la actividad mental y la construcción de nuevas relaciones conceptuales.
- Que estimulen la autoestima y el autoconcepto.
- De ser posible, que posibiliten la autonomía y la metacognición.
La leyenda: literatura de nuestra cultura
La narrativa es la especialidad literaria que se dedica a contar historias, eventos y sucesos en diferentes modalidades. Es un género literario en el cual el autor presenta de forma objetiva hechos desarrollados en un tiempo y espacio determinados. Se usa como forma de expresión habitual la narración, aunque pueden ser también la descripción y el diálogo. La palabra procede del latín medieval legenda y significa ‘lo que ha de ser leído’
Dentro de la literatura hemos elegido un género narrativo del cual tomamos herramientas para el desarrollo de esta secuencia: las leyendas. Éstas entendidas como parte de la tradición oral o escrita perteneciente a una región específica. Puede contener elementos fantasiosos o imaginativos en mayor o menor medida, pero se refieren a un tiempo pasado real y se encuentran muy relacionadas con el folklore de una región en particular.
Se consideran las siguientes características dentro de una leyendas : ser anónimo, es decir que no es obra de un creador individual; colectivo, o sea aceptado por la comunidad en donde se desarrolla; espontáneo, esto es comunicado merced a la memoria colectiva, y funcional, basado en alguna necesidad existente en el grupo que lo creó.
De este modo, las leyendas son una herramienta interesante para el trabajo con los niños(as) en la medida que les permite involucrarse dentro de los valores y costumbres de una comunidad, conocer algunas raíces e historias, y en nuestro caso en particular, con leyendas de la región andina colombiana, que aparece enmarcada dentro de un proyecto de aula acerca de la Región Andina en el grado 2º del colegio María Mercedes Carranza.
Como se menciona al inicio, las leyendas las hemos ubicado en un contexto literario visto desde la narrativa. Creemos que los elementos de ésta son muy apropiados para las edades de los niños con quienes trabajaremos (5 a 8 años aprox.) quienes ven en las historias comúnmente contadas elementos sencillos de reconocer como el tiempo, el espacio, los personajes, un narrador, y en sí una historia como tal. “En la leyenda hay una narración parecida a la del cuento pero puede variar de una versión a otra porque está transmitida por vía oral de las personas que las relatan, y llena de detalles de costumbres de los pueblos. También tiene elementos mágicos parecidos al cuento.” En este marco, resaltaremos como elemento literario fundamental de este tipo de texto, los personajes los cuales dan un toque de fantasía y entre los cuales se pueden encontrar, hadas, elfos, hadas, gnomos, enanos, entre otros.
Las leyendas que se trabajarán son de carácter etiológico, dando así un elemento más para escudriñar en la imaginación y creación de los niños alrededor de estos temas, lo que llevaría, a parte del reconocimiento de este tipo de literatura, la posibilidad del gusto por acercarse a la misma.
La narrativa es la especialidad literaria que se dedica a contar historias, eventos y sucesos en diferentes modalidades. Es un género literario en el cual el autor presenta de forma objetiva hechos desarrollados en un tiempo y espacio determinados. Se usa como forma de expresión habitual la narración, aunque pueden ser también la descripción y el diálogo. La palabra procede del latín medieval legenda y significa ‘lo que ha de ser leído’
Dentro de la literatura hemos elegido un género narrativo del cual tomamos herramientas para el desarrollo de esta secuencia: las leyendas. Éstas entendidas como parte de la tradición oral o escrita perteneciente a una región específica. Puede contener elementos fantasiosos o imaginativos en mayor o menor medida, pero se refieren a un tiempo pasado real y se encuentran muy relacionadas con el folklore de una región en particular.
Se consideran las siguientes características dentro de una leyendas : ser anónimo, es decir que no es obra de un creador individual; colectivo, o sea aceptado por la comunidad en donde se desarrolla; espontáneo, esto es comunicado merced a la memoria colectiva, y funcional, basado en alguna necesidad existente en el grupo que lo creó.
De este modo, las leyendas son una herramienta interesante para el trabajo con los niños(as) en la medida que les permite involucrarse dentro de los valores y costumbres de una comunidad, conocer algunas raíces e historias, y en nuestro caso en particular, con leyendas de la región andina colombiana, que aparece enmarcada dentro de un proyecto de aula acerca de la Región Andina en el grado 2º del colegio María Mercedes Carranza.
Como se menciona al inicio, las leyendas las hemos ubicado en un contexto literario visto desde la narrativa. Creemos que los elementos de ésta son muy apropiados para las edades de los niños con quienes trabajaremos (5 a 8 años aprox.) quienes ven en las historias comúnmente contadas elementos sencillos de reconocer como el tiempo, el espacio, los personajes, un narrador, y en sí una historia como tal. “En la leyenda hay una narración parecida a la del cuento pero puede variar de una versión a otra porque está transmitida por vía oral de las personas que las relatan, y llena de detalles de costumbres de los pueblos. También tiene elementos mágicos parecidos al cuento.” En este marco, resaltaremos como elemento literario fundamental de este tipo de texto, los personajes los cuales dan un toque de fantasía y entre los cuales se pueden encontrar, hadas, elfos, hadas, gnomos, enanos, entre otros.
Las leyendas que se trabajarán son de carácter etiológico, dando así un elemento más para escudriñar en la imaginación y creación de los niños alrededor de estos temas, lo que llevaría, a parte del reconocimiento de este tipo de literatura, la posibilidad del gusto por acercarse a la misma.